viernes, 11 de noviembre de 2011

Ayer

Solía escribir en un cuaderno, pero se me da mejor en el notebook. La tecnología que le dicen. Ayer me cansé físicamente. Me agoté. Creía que era el hecho de trabajar en la mañana y luego partir a clases apenas llego a mi casa. Pero no, es la falta de training físico. Atroz. Pienso que siempre debería hacer training. Aunque fuera quince minutos. Si tuviera conciencia de la importancia del cuerpo para el actor habría dejado de fumar. Pero no puedo. Reconozco que últimamente he bajado harto de peso ya que me sometí a una dieta estricta, por ende, he reemplazado mis comilonas de ansiedad por el pucho. O sea fumo más. O sea, como menos. O es uno o es lo otro. También dejé el copete, incluso el vino. Pienso que al menos el sentirme más liviana y verme más esbelta me ha dado más seguridad en mis trabajos como actriz (peso del cuerpo = peso en escena). Es importante la imagen en escena. No lo es todo, pero es importante. Siento que así, podría interpretar cualquier rol sin tener que preocuparme de la ropa que usar, accesorios, entre otros, incluso salir desnuda sin pudor. Salir de un cacho, como dicen por ahí. Sigo pensando en el training. Creo que me crearé una rutina simple todos los días. Ojalá mi falta de constancia no se haga presente.
Creo que me complica un poco eso de hacer dos cosas a la vez. Steven Spielberg y Lourdes. Tendré que aplicar concentración máxima. Como siempre, el estado de alerta para mí es el doble. Y eso de entrar en dos estados: uno que ejecuta la acción de filmar, el otro que ejecuta la acción de ser testigo de intentos de suicidio. Es como desdoblarse de nuevo. Primero una vez y dentro de esa, otra vez: procesos de memoria mente y cuerpo.

No hay comentarios: